Al igual que en las mujeres, el exceso de hormonas tiroideas impacta en el sistema nervioso y cardiovascular del hombre, alterando su respuesta sexual. En este caso, es frecuente que se produzcan:
Aunque el impacto puede ser menos severo que en el hipotiroidismo, la sobreproducción de hormonas tiroideas altera el equilibrio necesario para una función reproductora óptima.
Como consecuencia de este estado, se observa en algunos casos una alteración en la calidad del esperma, ya que el metabolismo acelerado puede afectar la movilidad de los espermatozoides y, por tanto, reducir la capacidad de fertilizaciónal posiblemente al aumentar el estrés oxidativo en los testículos. Estos cambios suelen mejorar cuando el hipertiroidismo se trata y los niveles hormonales se normalizan.
El proceso de la erección depende de un equilibrio preciso entre el sistema nervioso y el cardiovascular, ambos muy sensibles al exceso hormonal.
Esto se traduce en que la sobreestimulación de la tiroides puede interferir en los mecanismos de excitación y relajación de los vasos sanguíneos, dificultando que se logre o se mantenga una erección adecuada para el acto sexual debido a que el exceso de hormonas impide que los vasos sanguíneos se relajen y abran lo suficiente para permitir la entrada de sangre necesaria.
El hipertiroidismo mantiene el sistema nervioso central en un estado de hiperexcitabilidad constante.
Todo esto deriva en que sea habitual notar una respuesta sexual acelerada, donde la ansiedad y el nerviosismo propios de la enfermedad aumentan la sensibilidad nerviosa, lo que puede influir directamente en el control de la eyaculación favoreciendo la aparición de la eyaculación precoz.
La salud sexual masculina también requiere un estado de bienestar emocional que se ve truncado por el desajuste químico.
Lo que puede dar lugar a una pérdida significativa del deseo sexual, debido a que la irritabilidad y el estado de alerta permanente en el que se encuentra el organismo impiden al hombre conectar con el interés hacia las actividades sexuales y provocan un agotamiento físico que anula el deseo.
El desajuste de la tiroides en el varón no solo afecta a la testosterona, sino que también puede elevar de forma anómala el nivel de estrógenos en su organismo.
Como consecuencia de este estado, es posible que aparezca un ligero crecimiento o una sensibilidad inusual en el tejido mamario masculino.
Aunque es un proceso reversible con el tratamiento adecuado, este cambio físico puede generar incomodidad y afectar la seguridad personal en las relaciones íntimas al alterar la imagen y la autoconfianza del hombre.