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El hipertiroidismo es una condición caracterizada por una producción excesiva de hormonas tiroideas por parte de la glándula tiroides. Las afecciones que pueden derivar en hipertiroidismo incluyen:
Es una condición donde los niveles de la hormona TSH aparecen bajos en los análisis, sugiriendo una actividad tiroidea aumentada, aunque las hormonas T4 y T3 se mantienen dentro del rango normal.
Fase asintomática: Por lo general, la persona no experimenta síntomas evidentes o estos son tan leves que pasan desapercibidos.
Evolución variable: Aunque puede progresar hacia un hipertiroidismo clínico con el tiempo, esto no sucede en todos los casos y depende de factores individuales.
La evolución de esta condición está ligada a la causa subyacente y al estado de salud general. Es fundamental que el seguimiento sea realizado por un profesional de la salud para supervisar la situación y determinar la gestión adecuada en cada caso.
Es la causa más común de hipertiroidismo. Se trata de una enfermedad autoinmune en la que el sistema inmunológico genera anticuerpos que sobreestimulan la glándula tiroides, provocando un exceso de hormonas.
Para diagnosticarla, los médicos miden los niveles de unos anticuerpos llamados TSI en la sangre. Si estos niveles están elevados, se confirma la presencia de este origen autoinmune.
Además de los síntomas generales, puede asociarse con la oftalmopatía de Graves, que inflama los músculos y tejidos alrededor de los ojos, dándoles una apariencia de «ojos prominentes».
No todo el hipertiroidismo es autoinmune. Existen otros desencadenantes:
Tiroiditis: Es una inflamación de la glándula que libera de golpe las hormonas almacenadas. Es curioso porque suele tener dos fases: una inicial de hipertiroidismo y otra posterior de hipotiroidismo debido al agotamiento o daño de las células.
Factores externos: El exceso de yodo en la dieta, el uso de ciertos medicamentos o algunas infecciones también pueden alterar la producción hormonal.
Nódulos tiroideos: Pequeños grupos de células que crecen y producen hormonas de forma independiente al resto de la glándula.
Aunque la causa precisa se desconoce, la predisposición genética es un factor clave. Otros elementos que influyen son:
Género y Edad: Más frecuente en mujeres y en personas menores de 40 años.
Estilo de vida: El estrés y, muy especialmente, el tabaquismo.
Salud general: La existencia de otros trastornos autoinmunitarios previos.
Los cambios hormonales experimentados durante y después de la gestación pueden dar lugar a alteraciones en el organismo. El hipertiroidismo postparto es una forma temporal de esta enfermedad que surge debido a desajustes asociados al parto.
Tras dar a luz, se puede producir una inflamación de la tiroides, resultando en una glándula hiperactiva. Es común que los niveles de hormonas se incrementen temporalmente durante algunas semanas sin causar problemas mayores.
El ciclo habitual: Por lo general, este aumento no se detecta a menos que vaya seguido por una posterior disminución en la producción de hormonas (hipotiroidismo).
Durante el embarazo: Esta condición también puede manifestarse durante la gestación. Es crucial vigilarlo, ya que los síntomas pueden asemejarse a los signos típicos del embarazo, pasando desapercibidos y pudiendo desencadenar complicaciones en el feto.
El hipertiroidismo debido a tiroiditis subaguda es una condición temporal causada por la inflamación de la glándula tiroides, generalmente después de una infección viral.
Liberación hormonal: La inflamación provoca que la glándula libere de golpe las hormonas almacenadas, lo que da lugar a síntomas como nerviosismo, palpitaciones, pérdida de peso y sudoración excesiva.
Naturaleza temporal: Aunque los síntomas pueden ser intensos, esta fase es transitoria. Una vez que la inflamación disminuye, la producción de hormonas suele regresar a la normalidad por sí sola.
Aunque el hipertiroidismo suele originarse por problemas en la propia glándula tiroides, existe una variante denominada hipertiroidismo central. En este caso, el exceso de hormonas tiroideas no se debe a un fallo de la glándula tiroides, sino a un error en los "centros de mando".
Origen externo: En este caso, las alteraciones ocurren en otras glándulas reguladoras, como la pituitaria (hipófisis) o el hipotálamo.
Fallo de comunicación: Cuando la comunicación entre estas glándulas y la tiroides falla, se puede ordenar una sobreproducción innecesaria de hormonas tiroideas.
Frecuencia: Es una condición mucho menos frecuente que el hipertiroidismo primario (el originado en la tiroides).
Tratamiento: Al ser un problema de regulación "maestra", requiere una evaluación y tratamiento específicos dirigidos directamente a la pituitaria o al hipotálamo.
Identificar la causa exacta del hipertiroidismo es el primer paso fundamental, ya que el abordaje de la enfermedad de Graves no es el mismo que el de una tiroiditis o un nódulo. Solo un especialista, mediante las pruebas pertinentes (como los anticuerpos TSI o ecografías), puede determinar el origen de tu desajuste hormonal para establecer el plan de seguimiento más seguro para ti.