El diagnóstico de las enfermedades de la tiroides comienza, en la gran mayoría de los casos, con un análisis de sangre, que es la herramienta clave para evaluar tu función hormonal.
Solo en situaciones específicas, o cuando es necesario conocer la forma y estructura de la glándula, se complementa el estudio con pruebas de imagen.
Explora a continuación cada sección para entender cómo estas pruebas ayudan a identificar condiciones como el hipotiroidismo, hipertiroidismo, tiroiditis, nódulos, bocio o cáncer de tiroides 👇