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El hipertiroidismo no siempre se cura, pero puede ser tratado de manera efectiva. El éxito del tratamiento dependerá de la causa raíz, ya que en algunos casos la afección es reversible y en otros requiere control de por vida. Aquí te explicamos las diferentes situaciones:
En casos específicos, el hipertiroidismo puede remitir o mejorar significativamente, desapareciendo por sí solo una vez que la causa desaparece. Esto es lo que sucede habitualmente en:
Tiroiditis posparto: Algunas mujeres desarrollan un hipertiroidismo temporal durante el embarazo o tras dar a luz; en estos casos, la función tiroidea puede normalizarse después del parto.
Fases iniciales de inflamación: Ciertas formas de tiroiditis subaguda o de Hashimoto pueden presentar una fase inicial de hipertiroidismo debido a la inflamación de la glándula. Con el tiempo, la función tiroidea puede recuperarse por sí sola.
Factores externos: Si el exceso hormonal se debe a factores temporales como el exceso de yodo o ciertos medicamentos, al corregir la causa, el hipertiroidismo puede desaparecer.
Cuando la causa es una enfermedad autoinmune o estructural, el enfoque cambia:
Enfermedad de Graves-Basedow: El tratamiento ayuda a controlar los síntomas, pero la remisión completa no siempre puede ser garantizada, aunque se experimente una mejoría significativa.
Nódulos tiroideos autónomos: Estos nódulos producen hormonas por su cuenta. Aunque su función puede disminuir con el tiempo, a menudo requieren intervención.
Cirugía (Tiroidectomía total): Si la glándula es extirpada completamente, la persona pasará a tener un hipotiroidismo permanente y necesitará tratamiento de reemplazo hormonal de por vida. Esto se debe a que, al igual que sucede en el hipotiroidismo, el cuerpo ya no dispone del órgano para producir sus propias hormonas y debemos suministrarlas de forma externa.
Es importante señalar que, aunque en algunos casos el hipertiroidismo puede remitir, no siempre es reversible y el tratamiento a largo plazo puede ser necesario. Si la glándula es extirpada por completo, la persona pasará a tener un hipotiroidismo permanente y necesitará tratamiento de reemplazo hormonal de por vida; esto se debe a que el cuerpo ya no dispone del órgano para producir sus propias hormonas. En cualquier caso, es vital trabajar en estrecha colaboración con su médico para ajustar el plan de tratamiento a su respuesta individual.