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El bocio es el agrandamiento anormal de la glándula tiroides, lo que crea un bulto notable en la base del cuello.
Curiosamente, una persona puede tener bocio y que su producción de hormonas sea normal (estado eutiroideo). Esto significa que, aunque la glándula ha crecido (por ejemplo, por falta de yodo o nódulos), todavía es capaz de segregar la cantidad adecuada de hormonas.
Deficiencia de yodo (la causa más frecuente a nivel mundial).
Nódulos tiroideos.
Desequilibrios funcionales: Hipotiroidismo (la glándula crece al esforzarse por trabajar más) o Hipertiroidismo (donde la glándula está hiperactiva).
A menudo, el bocio no causa dolor y puede ser asintomático, pero si crece mucho, puede apretar las estructuras circundantes:
Tráquea: Causando tos, molestias al respirar o sensación de opresión.
Esófago: Provocando dificultad para tragar (disfagia).
Cuerdas vocales: Produciendo cambios en la voz debido a la presión sobre los nervios cercanos.
No todos los casos de bocio requieren tratamiento. Si la inflamación es leve y no causa síntomas, generalmente no se interviene y solo se vigila. Cuando es necesario, el tratamiento varía dependiendo de la causa subyacente y el diagnóstico (como el bocio multinodular o enfermedad de Plummer):
Medicamentos: Para regular la función tiroidea en casos de hipo o hipertiroidismo.
Suplementación: Uso de yodo o terapia de hormonas tiroideas.
Cirugía (tiroidectomía): En casos graves, ya sea por sospecha de malignidad, por estética o porque el tamaño dificulta la respiración y deglución, se extirpa parte o la totalidad de la glándula.
Bocio Multinodular Tóxico (también conocido como Enfermedad de Plummer
Este término se refiere a la presencia de múltiples nódulos en la glándula tiroides que son hiperactivos y pueden generar un exceso de hormonas tiroideas. Es una condición especialmente frecuente en personas mayores de 60 años. Ocurre cuando el bocio contiene varios nódulos que se vuelven "tóxicos", es decir, que fabrican hormonas sin control. Esos nódulos hiperfuncionantes, aunque en su mayoría no son cancerosos, requieren tratamiento.
Esta condición puede desencadenar complicaciones en otras áreas del cuerpo, como dificultades respiratorias debido a la presión de los nódulos, problemas cardíacos (como la fibrilación auricular u otras arritmias) o confusión y cambios en el estado mental. No obstante, en la mayoría de los casos, se puede tratar de manera efectiva.
Impacto: Provoca un hipertiroidismo que puede afectar al corazón (palpitaciones) o al sistema nervioso (nerviosismo y agitación).
Síntomas típicos: Pueden abarcar fatiga, intolerancia al calor, aumento del apetito y de la transpiración, nerviosismo, agitación, palpitaciones, pérdida de peso y deposiciones frecuentes, entre otros.
A diferencia del bocio común, aquí el objetivo es frenar el exceso de hormonas y reducir los nódulos hiperactivos:
Yodo Radiactivo: Es a menudo el tratamiento de elección. El yodo es absorbido selectivamente por los nódulos hiperactivos, destruyendo el tejido sobrante sin necesidad de cirugía.
Medicamentos Antitiroideos: Se usan para normalizar los niveles de hormonas antes de un tratamiento definitivo o en pacientes que no pueden operarse.
Cirugía (Tiroidectomía): Se recomienda si el bocio es muy grande, causa mucha presión en el cuello o si se sospecha de malignidad en algún nódulo.
Para entender la diferencia entre ambos, podríamos decir que:
El Bocio es el nombre del "contenedor" (la glándula grande). Su definición médica es estrictamente el aumento de volumen de la glándula y puede ser "no tóxico" cuando la persona tiene las hormonas en niveles normales pero el cuello hinchado.
La enfermedad de Plummer ocurre cuando ese "contenedor" tiene nódulos que se han vuelto rebeldes y fabrican hormonas por su cuenta, causando un estado de tirotoxicosis. Es, por definición, un bocio que ha desarrollado nódulos autónomos; es decir, ciertos nódulos se han vuelto "tóxicos" y han empezado a fabricar hormonas de más.
No todo bocio es Plummer, pero la enfermedad de Plummer siempre implica tener un bocio con nódulos activos.
Diferencias en el tratamiento: Mientras que un bocio simple a menudo solo requiere observación o suplementación si hay déficit de yodo, el tratamiento del Plummer es más activo porque hay que frenar la sobreproducción hormonal. En el bocio común se busca reducir el tamaño de la glándula, pero en la enfermedad de Plummer el objetivo principal es neutralizar los nódulos rebeldes, generalmente mediante yodo radiactivo o cirugía, para devolver al cuerpo su equilibrio metabólico.