¡Hola! Soy María y soy paciente de hipotiroidismo por tiroiditis de Hashimoto. Mi deseo es compartir con todos vosotros mis aprendizajes para ofreceros información, orientación y apoyo en este, a veces complicado, viaje por el enigmático mundo de la tiroides.
Seré breve, ya que no quiero robarle protagonismo a nuestra glándula. Mi historia en las consultas comenzó en 2017 debido a un inexplicable aumento de peso. Ya entonces debía haber sido medicada, con una TSH de 7 y nódulos tiroideos, pero me dijeron que no era «lo suficientemente grave como para requerir medicación». En aquel momento confié en ese criterio, pero después descubrí que no debería haber sido así.
Desde entonces, visité diferentes profesionales hasta que por fin, en junio de 2022, logré iniciar mi tratamiento. Transcurrido un tiempo considerable y viendo que los síntomas no remitían, continué mi periplo hasta conseguir la dosis adecuada.
Todo lo que había aprendido me llevó a solicitar por iniciativa propia el análisis de los anticuerpos anti-TPO, una prueba que ninguno de los profesionales que había visitado hasta entonces me había pedido. Así descubrí que el origen de mi hipotiroidismo era la tiroiditis de Hashimoto y pude entender mejor qué medidas podía tomar para cuidar mi salud.
Sé lo frustrante que es escuchar comentarios del tipo «si se te cae el pelo, compra el champú en farmacia» o «para tu tensión tan baja, come aceitunas». Existen magníficos profesionales, pero el problema es cuando no das con ellos.
Ante esa falta de explicaciones, me vi forzada a despejar las dudas por mi cuenta, sumergiéndome durante años en la lectura y el estudio de literatura científica, fuentes médicas oficiales y publicaciones especializadas, para entender qué me estaba pasando y cómo afrontarlo.
También he realizado cursos y he asistido a conferencias sobre la tiroides impartidas por médicos y otros profesionales especializados. Todo ello me ha permitido seguir ampliando mis conocimientos y comprender mejor la complejidad de la salud tiroidea.
Esta labor de aprendizaje continúa a día de hoy, porque la ciencia avanza y siempre queda mucho por descubrir. Afortunadamente, ahora me encuentro mucho mejor.
Durante ese proceso de investigación y formación, descubrí que no estaba sola; muchas personas se enfrentan a desafíos similares y se sienten perdidas, incomprendidas o solas.
Inspirada por mi propia experiencia y por la de todas ellas, decidí crear este espacio como un faro para orientarlas, pero en ningún caso como sustituto de la atención profesional. Mi deseo es compartir la información y los aprendizajes que he ido reuniendo para que puedan usarlos como punto de partida y mantener conversaciones más informadas y productivas con sus profesionales sanitarios. Ten en cuenta que cada persona es única, y lo que funciona para unos puede no ser efectivo para otros.
Mi intención es animarlas a continuar luchando por encontrar el bienestar que se merecen sin resignarse ante afirmaciones como «con el tiempo perderás tu tiroides; no se puede hacer nada más que medicarte de por vida», u otras similares.
Espero poder ayudarte a despejar tus dudas y, sobre todo, a sentirte un poco más acompañad@ durante el proceso.
Quiero expresar mi más profundo agradecimiento a mi padre por su ayuda y apoyo siempre incondicional. Eres una auténtica persona vitamina y te quiero.
¡Mucho ánimo a tod@s!