Es esencial leer cuidadosamente las etiquetas y prestar atención a los ingredientes de los productos que usamos en nuestra piel y cabello, ya que algunos pueden actuar como disruptores endocrinos, "imitando" a tus hormonas y alterando tu equilibrio tiroideo.
Opta por productos orgánicos, naturales o etiquetados como libres de químicos dañinos y evita aquellos que contengan:
Buscan prolongar la vida del producto pero imitan a los estrógenos. Identifícalos en la etiqueta como Methylparaben, Ethylparaben o Propylparaben o Butylparaben.
Presentes habitualmente en protectores solares y lacas de uñas para evitar que el color se degrade.
Sustancias a identificar: Benzofenonas (ej. Oxybenzone / Benzophenone-3), Octocrileno y Octinoxato. Son filtros UV químicos que pueden actuar como disruptores hormonales y acumularse en el organismo.
Consejo: Evita estos filtros químicos. Opta por filtros físicos minerales como el Óxido de Zinc o el Dióxido de Titanio, asegurándote de que no sean en formato "nano" (partículas tan diminutas que podrían penetrar en la piel), ya que estos actúan como un espejo sobre la superficie sin ser absorbidos.
Muy común en pastas de dientes y geles. Se asocia con resistencia a antibióticos y alteración hormonal (especialmente de la glándula tiroides). Identifícalo como Triclosan o Triclocarban. Prioriza jabones naturales y pastas de dientes sin agentes antibacterianos sintéticos.
Se usan para fijar el aroma en perfumes y lacas y que el olor dure más. Suelen aparecer bajo el nombre genérico de "Parfum" o "Fragrance" y se asocian con alteraciones en el sistema endocrino y la función tiroidea.