Antes de detallar algunos de los alimentos beneficiosos para la microbiota, nos gustaría aclarar algunos términos que seguramente ya habrás escuchado con anterioridad.
Los prebióticos y los probióticos son importantes para la salud intestinal, pero tienen funciones diferentes.
Los prebióticos son sustancias que se encuentran en ciertos alimentos, como la fibra, y actúan como alimento para las bacterias beneficiosas en el intestino. Estimulan el crecimiento y la actividad de estas bacterias, lo que promueve una microbiota saludable.
Por otro lado, los probióticos son microorganismos vivos, como ciertas cepas de bacterias o levaduras, que cuando se consumen en cantidades adecuadas, pueden proporcionar beneficios para la salud al mejorar el equilibrio de la microbiota intestinal. En este sentido, los alimentos fermentados son una excelente fuente natural de estos microorganismos.
En resumen, mientras que los prebióticos alimentan las bacterias buenas, los probióticos son las propias bacterias beneficiosas que se introducen en el cuerpo. Ambos trabajan en equipo para que la conversión de hormona T4 a T3 sea mucho más eficiente.
A continuación tienes algunos alimentos y nutrientes que son buenos para la salud de la microbiota intestinal:
Aceite de oliva, aguacate y los alimentos como el salmón, el atún, las nueces y las semillas de lino, ricos en ácidos grasos omega-3, tienen propiedades antiinflamatorias que benefician la microbiota intestinal y ayudan a reducir la inflamación sistémica que suele acompañar a los trastornos tiroideos.
Consumir alimentos ricos en fibra, como frutas, verduras, legumbres, nueces y granos enteros. Incluye ajo, cebolla, espárragos, puerro, alcachofa y plátano. Estos estimulan el crecimiento de bacterias beneficiosas ya que son su alimento y facilitan la eliminación de toxinas a través de las heces.
Son los alimentos fermentados como el yogur, el kéfir, el chucrut, la kombucha, el miso y el kimchi contienen bacterias vivas beneficiosas que pueden colonizar el intestino y promover un equilibrio saludable de la microbiota. Consumirlos de forma variada asegura una mayor diversidad bacteriana, fundamental para un sistema inmunitario fuerte.
Los polifenoles son compuestos antioxidantes presentes en alimentos como frutas, verduras, té verde, vino tinto y chocolate negro (mínimo 85% cacao). Estos compuestos pueden promover la diversidad y el equilibrio de la microbiota intestinal al servir también como sustrato para las bacterias beneficiosas y combatir el estrés oxidativo.
Este mineral es importante para la función inmunológica y puede ayudar a mantener un equilibrio saludable de la microbiota intestinal. Alimentos ricos en zinc incluyen carne de res, pollo, mariscos, nueces y semillas.
Además, el zinc es fundamental para la producción de la hormona TRH en el hipotálamo y para que las células del cuerpo reconozcan a la hormona tiroidea.
Tienes más información sobre él en el apartado de Minerales, dentro de Nutrientes Clave.