🩺 DIAGNÓSTICO
Para evaluar la función tiroidea y detectar posibles trastornos, se miden los niveles de TSH, T4 libre y T3 libre. Dependiendo de la sospecha clínica, se aplican las siguientes pruebas específicas:
El diagnóstico se realiza principalmente mediante análisis de sangre (TSH, T4 libre y T3 libre). Un nivel elevado de TSH junto con niveles bajos de T4 libre suelen ser indicativos de esta condición. Consulta toda la información sobre el Hipotiroidismo aquí.
Si se sospecha una causa autoinmune, como la Tiroiditis de Hashimoto (que encontrarás dentro de la sección de Tiroiditis), se analizan los anticuerpos anti-TPO y anti-TG. En ciertos casos, se completa con una ecografía cervical para evaluar anomalías estructurales.
Se detecta mediante niveles bajos de TSH acompañados de niveles altos de T4 libre y T3 libre. Consulta los detalles del Hipertiroidismo aquí.
Para confirmar la Enfermedad de Graves (que encontrarás en el apartado de causas y tipos de hipertiroidismo), se analiza la presencia del anticuerpo específico TSI. Si existen nódulos o bocio visibles, la ecografía es la herramienta clave para caracterizarlos.
Además de la TSH y T4 libre, se miden los anticuerpos para descartar causas autoinmunes. Un punto diferencial es el análisis de marcadores inflamatorios como la PCR (Proteína C Reactiva) y la VSG (Velocidad de Sedimentación), que se elevan ante procesos inflamatorios activos. El diagnóstico se apoya siempre en el historial clínico y la ecografía.
Saber más sobre los tipos de Tiroiditis aquí.
El diagnóstico suele comenzar tras el hallazgo de un nódulo sospechoso. Se evalúa la función tiroidea general, pero la confirmación definitiva se obtiene a través de la PAAF, que analiza las células del nódulo. Es una prueba segura y es la que permite al especialista decidir el tratamiento más adecuado.
Conoce más sobre el tratamiento principal en Cirugía / Tiroidectomía aquí.
Para diagnosticar los nódulos, se miden los niveles de TSH y T4 libre. La ecografía cervical es la prueba reina aquí, ya que permite ver la forma, el borde y el contenido del nódulo. Toda la información sobre Nódulos Tiroideos aquí.
Si un nódulo presenta características sospechosas por su tamaño o aspecto en la ecografía, el médico solicitará una PAAF (punción) para determinar si es benigno o maligno.
Descubre la importancia de mantener niveles adecuados de Yodo para prevenir su aparición.
El bocio es el aumento de tamaño de la glándula tiroides. Para evaluarlo, se analizan los niveles de TSH y T4 libre mediante análisis de sangre. La ecografía cervical es fundamental para medir el volumen exacto y ver si el crecimiento afecta a estructuras vecinas.
En algunos casos, se realiza una gammagrafía para ver si ese bocio es "tóxico" (como en la Enfermedad de Plummer), lo que significa que produce hormonas en exceso.
Muchos casos de bocio tienen su origen en la falta de este nutriente clave: Yodo.