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Entender el funcionamiento de la tiroides es dar el primer paso para tomar el control de tu salud. Esta glándula no actúa sola; es el motor de una red compleja que regula tu energía, tu temperatura y el ritmo de tus órganos. A continuación, desglosamos cómo se produce este "baile hormonal" y por qué cada elemento es clave.
La tiroides es crucial para regular el metabolismo de prácticamente todos los órganos. El metabolismo es el proceso mediante el cual las células transforman los nutrientes y el oxígeno en la energía necesaria para sus funciones vitales. Esto incluye el crecimiento celular, el ritmo cardíaco, la temperatura corporal e incluso la digestión.
El hipotálamo actúa como una «torre de control» en el cerebro. Cuando detecta que las hormonas tiroideas están bajas, envía una señal a la glándula pituitaria (ubicada también en el cerebro), mediante la hormona liberadora de tirotropina (TRH). Esta responde liberando TSH (Hormona Estimulante de la Tiroides), que es el mensaje directo para que la tiroides fabrique más hormonas.
La tiroides produce principalmente T4 (Tiroxina), que es considerada la hormona de "reserva". Para ser utilizada, el cuerpo debe convertirla en T3 (Triyodotironina), que es la forma activa.
Para entenderlo mejor: la T4 es como un billete de 100€; tiene mucho valor, pero no puedes usarlo para comprar un café en cualquier sitio. Necesitas cambiarlo por monedas (la T3), que es el dinero que tus células aceptan para "fabricar" energía y ponerse a trabajar.
Esta conversión ocurre principalmente en los tejidos periféricos como el hígado, los riñones y los músculos. Es un proceso delicado que puede verse afectado por la nutrición, el estrés, factores hormonales o los disruptores endocrinos, entre otros.
(Nota: En las secciones sobre Alimentos que pueden perjudicar a la tiroides y Disruptores endocrinos ampliamos la información sobre cómo influyen estos factores en tu salud tiroidea).
La forma de comprobar si este sistema funciona correctamente es mediante un análisis de sangre. Estos son los valores clave que debes conocer:
TSH: Es el indicador más preciso. Un nivel elevado indica, generalmente, que el cerebro está "gritando" porque la glándula no produce suficientes hormonas (Hipotiroidismo). Por el contrario, un nivel bajo suele ser indicativo de Hipertiroidismo.
T4 y T3 (Libre): Las mediciones "libres" son las más fiables para evaluar la función tiroidea activa, ya que muestran la hormona que realmente está activa en tu cuerpo y no está unida a proteínas.
T3 Reversa (rT3): Los médicos expertos la solicitan para evaluar si el cuerpo está convirtiendo la T4 en una forma inactiva (T3R) en lugar de en la T3 activa que necesitas para tener energía.
Si quieres profundizar en los exámenes médicos y cómo se interpretan los resultados, haz clic en la "Guía Completa de Pruebas y Diagnóstico".
El yodo es el "ingrediente" básico para fabricar hormonas tiroideas. De hecho, sus nombres vienen de ahí:
La T4 (Tetrayodotironina) tiene 4 átomos de yodo.
La T3 (Triyodotironina) tiene 3 átomos de yodo.
Para que la T4 se convierta en T3, una enzima debe "cortar" uno de esos átomos. Por tanto, sin yodo, la fábrica se detiene. Este mineral se encuentra en la sal yodada, agua del mar, algas, pescados y mariscos.
(Nota: Ofrecemos más información aquí sobre la importancia del yodo, sus fuentes y por qué es vital no excederse en su consumo, ya que el exceso también puede ser perjudicial).