🛠️ El equipo de mantenimiento y protección de tu tiroides
Para que la tiroides funcione, no solo necesita «combustible» (minerales y vitaminas); también necesita una estructura sólida para repararse y un entorno libre de inflamación para trabajar en paz. De hecho, muchos de los síntomas persistentes del hipotiroidismo, como el dolor articular o la falta de concentración, suelen estar más relacionados con la inflamación y la falta de "materia prima" estructural que con los niveles de hormonas en sí.
En esta sección exploramos esos otros pilares fundamentales: desde las proteínas que reconstruyen tus tejidos durante la noche, hasta las especias y plantas adaptógenas que ayudan a tu cuerpo a gestionar el estrés y la inflamación crónica. Es el toque final para un equilibrio hormonal completo. Incluir estos elementos ayuda a que el cuerpo no solo produzca hormonas, sino que sea capaz de responder a ellas de manera eficiente.
Las proteínas son fundamentales no solo para el correcto funcionamiento de nuestro cuerpo, sino también para que la tiroides pueda producir sus hormonas de forma adecuada. Actúan como bloques constructores para nuestros músculos, ayudan en la reparación de tejidos y son cruciales para la producción de enzimas y hormonas. En pocas palabras, las proteínas son esenciales para que nuestro organismo funcione de manera óptima y eficiente. Sin un aporte suficiente de aminoácidos (los componentes de la proteína), la glándula no tiene la base necesaria para construir las propias hormonas tiroideas.
En el caso del hipotiroidismo de Hashimoto, el sistema inmune ataca por confusión la glándula tiroides, lo que produce su deterioro. Esto hace aún más esencial prestar atención al consumo de proteínas. Durante el sueño, el cuerpo se dedica a reparaciones cruciales, y aquí las proteínas facilitan la regeneración celular, permitiendo que la tiroides se mantenga en las mejores condiciones posibles.
Para maximizar sus beneficios, es importante incluir proteínas en todas las comidas. Un desayuno que contenga huevos o frutos secos puede ser ideal, proporcionando además una fuente de energía sostenida y evitando picos de glucosa. Mantener el azúcar en sangre estable es vital, ya que los picos de insulina pueden aumentar la inflamación de la tiroides.
Incluir proteínas magras como el pollo, el pavo o el conejo en el almuerzo, y pescados más ligeros en la cena, asegurará un aporte equilibrado a lo largo del día.
Las proteínas animales, como las mencionadas, son especialmente valiosas por su perfil completo de aminoácidos, fundamentales para la salud y regeneración celular, aunque no debemos olvidar las proteínas vegetales como las legumbres, que también son beneficiosas por su contenido en fibra. Si optas por legumbres, recuerda que remojarlas y cocinarlas bien ayuda a reducir los antinutrientes que podrían interferir con la absorción de minerales.
Este enfoque no solo beneficia la salud tiroidea, sino que también ayuda a estabilizar los niveles de energía y bienestar general, haciéndolo especialmente valioso para quienes viven con hipotiroidismo de Hashimoto.
Como proteína más abundante del cuerpo, el colágeno es fundamental para combatir la caída del cabello, fortalecer las uñas quebradizas y mejorar la elasticidad de la piel, síntomas muy frecuentes cuando la tiroides no funciona correctamente. Además, aporta aminoácidos como la glicina, que ayudan a reparar la mucosa intestinal (especialmente importante en casos de autoinmunidad) y a proteger las articulaciones.
Cabe destacar que, aunque el colágeno no actúa directamente sobre la tiroides, su suplementación —siempre bajo supervisión profesional— puede ser de gran ayuda para aliviar los daños colaterales del hipotiroidismo, mejorando notablemente la calidad de vida y el aspecto físico.
La mejor forma de obtenerlo de manera natural es a través del caldo de huesos, cocinado a fuego lento durante horas para extraer todos sus nutrientes, aminoácidos y minerales. Este caldo nutritivo es una herramienta terapéutica muy potente para sanar el intestino permeable, un problema muy común en pacientes con Hashimoto. Para que el cuerpo pueda sintetizar su propio colágeno de forma efectiva, es indispensable contar con niveles suficientes de vitamina C, que actúa como cofactor en este proceso.
Si optas por la suplementación, asegúrate de que sea colágeno hidrolizado para garantizar su absorción y, si es posible, que provenga de fuentes de pastoreo o pesca sostenible. A continuación, te mostramos una selección de productos que puedes consultar con tu médico o endocrino por si considera oportuno incluirlos en tu pauta nutricional:
Multi colágeno tipos I, II, III, V, X + vitamina C (N2 Natural Nutrition) - Completa mezcla de colágenos hidrolizados para piel, cabello, articulaciones y hueso, con vitamina C para mejor absorción. Ideal para hipotiroidismo con piel seca y molestias articulares.
Multi colágeno tipos I, II, V, X + vitamina C (Hivital) - Fórmula similar con colágenos bovino, pollo y membrana de huevo, más vitamina C (80 mg). Buena opción para soporte integral de tejidos conectivos en hipotiroidismo.
La chispa de tu energía celular
La Coenzima Q10 es una molécula que nuestras células utilizan para producir energía y protegernos de la oxidación. Aunque el cuerpo la fabrica de forma natural, su producción disminuye drásticamente con la edad, el estrés y, muy especialmente, con los desajustes hormonales de la tiroides. [Dosis orientativa: 100-200 mg/día de ubiquinol]
En el hipotiroidismo, el metabolismo se ralentiza porque nuestras "centrales energéticas" (las mitocondrias) funcionan a medio gas. La CoQ10 actúa como el encendido que permite que estas centrales transformen los alimentos y el oxígeno en energía real (ATP). Aportar este nutriente ayuda a combatir la fatiga persistente y la debilidad muscular que la medicación por sí sola a veces no logra eliminar.
Si tu médico te ha recetado fármacos para el colesterol (estatinas), debes saber que estos medicamentos bloquean la misma ruta metabólica que produce la CoQ10. Esto deja a tus músculos "sin batería", lo que explica los dolores, calambres y la fatiga que muchos pacientes experimentan. La suplementación ayuda a reponer ese déficit, protegiendo tanto tus músculos esqueléticos como el músculo cardíaco.
La importancia de elegir Ubiquinol: No todos los suplementos de Q10 son iguales. En el mercado encontrarás la Ubiquinona y el Ubiquinol.
La Ubiquinona es la forma oxidada que el cuerpo debe transformar para poder usarla.
El Ubiquinol es la forma activa y reducida. Es mucho más bioavailable (se absorbe mejor) y es la que el cuerpo utiliza directamente como antioxidante y generador de energía. Para una persona con hipotiroidismo, cuyo sistema de conversión puede estar ralentizado, el Ubiquinol es siempre la opción más eficaz y recomendada.
Al ser un nutriente liposoluble, su absorción se multiplica cuando se consume junto a grasas saludables (como el aceite de oliva, el aguacate o los ácidos grasos Omega-3). Por ello, el momento ideal es durante el desayuno, aportando vitalidad desde primera hora del día.
A continuación, hemos seleccionado las opciones que contienen la forma activa de Ubiquinol para una máxima absorción, pero recuerda que debes consultar siempre con tu médico antes de incluir cualquier suplemento en tu rutina.
Vitabay Coenzima Q10 200 mg – 60 cápsulas de Ubiquinol con vitamina E, aceite de linaza y girasol – Cápsulas veganas de liberación prolongada – Probado en laboratorio en Alemania
Igennus Advanced Kaneka Ubiquinol 100 mg, Sistema VESISorb, 600% de Biodisponibilidad, 30 Cápsulas Blandas, Suplemento de Coenzima Q10 Hidrosoluble de Acción Rápida para Energía, Suministro para 1 Mes
Coenzima Q10 - Ubiquinol - 30 perlas de 100 mg - Contribuye al Funcionamiento Normal del Corazón - Vitaminas B1, C y Zinc - Ayuda a Disminuir el Cansancio - Alta Biodisponibilidad - 100% Natural
Los ácidos grasos omega-3 son nutrientes esenciales que ofrecen múltiples beneficios para la salud, incluyendo el apoyo a la función tiroidea.
Estos ácidos grasos tienen propiedades antiinflamatorias, lo que puede ser especialmente útil en condiciones autoinmunes como la tiroiditis de Hashimoto, donde la inflamación juega un papel clave. Al reducir la inflamación crónica de la glándula, se facilita que las hormonas lleguen de forma más efectiva a las células.
Además de su efecto antiinflamatorio, los omega-3 pueden contribuir a la regulación hormonal y a la mejora del estado de ánimo y la agudeza mental, aspectos importantes para el bienestar general de las personas con problemas tiroideos.
Las principales fuentes de omega-3 son pescados grasos de pequeño tamaño como la caballa y las sardinas (para evitar el exceso de metales pesados), el salmón salvaje, así como semillas de chía, linaza y nueces.
Si estás considerando suplementos de omega-3, es importante que sean de alta pureza (con certificado IFOS) y consultar a tu médico o endocrino para determinar la dosis adecuada y asegurarte de que no interactúen con otros medicamentos que puedas estar tomando.
Si estás considerando suplementos de omega-3, es importante que sean de alta pureza (con certificado IFOS) para garantizar que estén libres de metales pesados. Aquí tienes algunas opciones de alta calidad para completar tu aporte de Omega-3 que puedes consultar con tu médico o endocrino por si considera oportuno incluirlos en tu dieta
OMEGOR Ultra 1200 Omega 3 IFOS (60 Cápsulas) de Máxima Concentración - Omega3 EPA 610mg y DHA 510mg - Sin Sabor a Aceite de Pescado y Fácil de Digerir - Absorción superior. 1 cápsula al día.
Lamberts Omega 3 Ultra 1300 mg - 60 Cápsulas - Concentración farmacéutica líder España. 715 mg EPA + 286 mg DHA por cápsula. 1 cápsula al día.
Omega 3 1000mg TG | Forma de triglicéridos - 365 Cápsulas Blandas - Omega-3 Ácidos Grasos 540mg EPA y 340mg DHA por Dosis Diaria - Aceite de Pescado Omega3 - Fabricado en Europa - Nu U Nutrition - Sin regusto pescado. 1 cápsula al día.