🧠 Salud Mental y Cognitiva: Cuando el cuerpo baja el ritmo
El hipotiroidismo no solo afecta a lo que vemos por fuera; su impacto más profundo suele ocurrir en nuestro interior, alterando la forma en que sentimos, pensamos y descansamos. Al reducirse el metabolismo, el sistema nervioso experimenta una especie de "desaceleración" general debido a que las neuronas consumen menos oxígeno y glucosa de lo habitual.
Esta falta de energía hormonal puede manifestarse como una niebla que nubla la memoria, un frío que no cesa o un estado de ánimo que no logramos remontar. Comprender que estos síntomas tienen una base física y hormonal es el primer paso para recuperar el bienestar. A continuación, detallamos cómo esta condición influye en tu mente y tus sentidos:
Es uno de los síntomas más característicos de esta condición. Las personas que lo padecen suelen tener las extremidades frías e incluso sentir frío continuamente o tener una tolerancia baja al frío (intolerancia al frío).
El hipotiroidismo reduce el ritmo metabólico basal, lo que conlleva una caída directa en la temperatura corporal debido a que el cuerpo genera menos calor interno (termogénesis). Las hormonas tiroideas son las encargadas de activar la "calefacción" de nuestras células, y sin ellas, el cuerpo prioriza el calor en los órganos vitales, dejando frías las manos y los pies.
Sin embargo, es importante recordar que este síntoma no es exclusivo del hipotiroidismo, sino que lo comparten personas con problemas circulatorios o anemia, por lo que requiere una evaluación profesional para confirmar su origen.
Es habitual en estos casos tener un sueño interrumpido, dormir mal y levantarse cansado. No suele ser un sueño reparador, lo que agrava la condición de hipotiroidismo, creando un círculo vicioso de fatiga y falta de recuperación. Esto se debe a que el déficit hormonal altera los ritmos circadianos y puede favorecer la aparición de apneas del sueño o movimientos periódicos de las piernas, impidiendo que alcances las fases de sueño profundo.
En el apartado de Higiene del Sueño, dentro de la sección de AYUDA A TU TIROIDES de esta guía, tienes consejos específicos para favorecer tu descanso y mejorar la calidad de tu sueño.
Es común que con hipotiroidismo se experimente ansiedad, depresión, apatía o falta de interés y sensación de indiferencia o estado de ánimo bajo. Ello es debido a los niveles reducidos de hormonas en los receptores cerebrales y puede mejorar notablemente con el tratamiento adecuado.
No obstante, es fundamental diagnosticar el hipotiroidismo debidamente para que sea tratado de forma específica. Es vital evitar confundir dichos síntomas con los de una depresión clínica, ya que el tratamiento de esta última (ciertos antidepresivos y ansiolíticos) podría agravar el aumento de peso y el cansancio que habitualmente conlleva el hipotiroidismo, dificultando aún más la recuperación del paciente.
Con frecuencia, el hipotiroidismo produce una alteración en la memoria (especialmente la de corto plazo), una disminución en la atención y concentración y lentitud de pensamientos y habla; un conjunto de síntomas conocido comúnmente como "niebla mental" o "brain fog". Los niveles bajos de hormonas tiroideas pueden originar cambios en la estructura y funcionamiento cerebral (como la reducción del flujo sanguíneo en el cerebro) pero estos pueden revertirse con el tratamiento adecuado.