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Los nódulos son crecimientos anormales de células que forman bultos en la tiroides. Son extremadamente comunes, especialmente en mujeres, y aunque la palabra asusta, la gran mayoría son benignos. Pueden aparecer por diversas razones, incluyendo la deficiencia de yodo, trastornos autoinmunes, predisposiciones genéticas o factores como el tabaquismo.
Para entender si un nódulo afecta a tu salud, los médicos los clasifican por su actividad funcional (capacidad de producir hormonas):
Nódulos "Fríos": No producen hormonas. Son los más frecuentes. No causan hipertiroidismo, pero se vigilan para descartar que sean malignos.
Nódulos "Calientes" (Hiperfuncionantes): Son nódulos "rebeldes" que producen hormonas de forma autónoma, sin responder a las señales reguladoras del cuerpo. Esto suele derivar en hipertiroidismo.
Nódulos "Templados": Tienen una actividad variable.
Cuando los nódulos empiezan a producir hormonas en exceso, hablamos de:
Adenoma Tóxico Solitario: Un adenoma es un tumor (generalmente benigno). En este caso, un único nódulo se vuelve hiperactivo y genera una cantidad excesiva de hormonas de forma independiente.
Bocio Multinodular Tóxico (Nodulosis Multinodular): La glándula aumenta de tamaño (bocio) y presenta varios nódulos que funcionan de forma independiente, rompiendo el equilibrio hormonal.
Nodulosis Multinodular: Presencia de múltiples bultos. A diferencia de la versión "tóxica", estos pueden no afectar a la función hormonal, aunque sí causan el agrandamiento de la glándula.
Se detectan generalmente en exámenes rutinarios o por palpación (un bulto o inflamación en el cuello). El médico suele usar estas herramientas clave:
Ecografía: Permite ver con precisión el tamaño y la forma del nódulo.
Gammagrafía: Vital para determinar si el nódulo es "frío", "caliente" o "templado".
Biopsia por aspiración con aguja fina (PAAF): Es la herramienta más precisa. Consiste en extraer una pequeña muestra con una aguja fina para analizar las células al microscopio y confirmar si el nódulo es benigno o maligno.
La mayoría de los nódulos solo requieren vigilancia periódica. El tratamiento (que puede incluir medicación o cirugía) se reserva para:
Nódulos que producen un exceso de hormonas (causando síntomas de hipertiroidismo como palpitaciones, nerviosismo o pérdida de peso).
Nódulos malignos o sospechosos.
Si tu médico te ha diagnosticado un nódulo tóxico o bocio multinodular y notas síntomas como palpitaciones, nerviosismo o pérdida de peso, es posible que estés en una fase de hipertiroidismo. Haz clic aquí para saber más sobre el Hipertiroidismo y cómo se trata cuando el origen son los nódulos.